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Asamblea Provisional Autonómica de Santa Cruz ¡Arriba cruceños hagamos historia! |
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10 de diciembre de 2006.
El Deber
Desde que el pasado 24 de noviembre un grupo de mujeres
cívicas dio inicio a la huelga de hambre por los 2/3 y la autononía, este lunes,
que fue el día 18, sobrepasaron los 1.600 ayunadores voluntarios en la ciudad de
Santa Cruz de la Sierra.
La movilización se fue masificando permanentemente y las instituciones
protagonistas sobrepasan las 130, sin contar la participación de ciudadanos
particulares.
Las bajas son permanentes y la mayoría de los ayunadores logran aguantar hasta
el día noveno o décimo, de acuerdo con la información del médico William Ticona,
de la Brigada Médica de la Prefectura, el cual explicó que las principales
razones de baja son el alto grado de deshidratación, la presión baja, la falta
de azúcar en la sangre y la gastritis que sufren los manifestantes.
A la huelga continúan sumándose voluntarios, como es el caso de los miembros del
Colegio de Abogados y del Colegio Médico.
Durante las primeras horas de la mañana de ayer, en los piquetes de la plaza 24
de Septiembre y la Prefectura hubo inquietud y temor por la presencia cercana de
movilidades militares; sin embargo, este hecho no pasó a mayores.
Un día más, los huelguistas cumplieron la jornada distrayendo el hambre con
dulces, agua, jugando cartas o viendo la televisión.
A media mañana, el presidente del Concejo Municipal, Óscar Vargas, que se
encuentra en su sexto día de huelga, sufrió un desmayo.
Una vez recuperado, Vargas explicó que se encuentra en reuniones permanentes
con el Prefecto del departamento, Rubén Costas, para coordinar la seguridad del
perímetro de la plaza 24 de Septiembre, pues, además de controlar el ingreso de
bebidas alcohólicas y alimentos en el sector, está a su cargo el resguardo
físico de los huelguistas en caso de que se presentara alguna intervención o
ataque.
Por otro lado, la presencia de niños en la huelga es numerosa, casi en todos los
piquetes hay infantes, desde bebés de meses hasta menores de ocho o diez años,
que se encuentran acompañando a sus padres.
Esto ocurre, especialmente, con los piquetes de pueblos indígenas donde hay
representantes ayoreos, guaraníes, chiquitanos y guarayos, que se trasladaron a
la ciudad con sus hijos.
Silvia Merubia, del comité de huelga, explicó que los menores reciben desayuno,
almuerzo y cena todos los días. Asimismo, informó de que el 90% de los
huelguistas son mujeres y muchas de ellas madres de familia.
También destacó el hecho de que en la manifestación existen ciudadanos de
distintos departamentos del país y ‘no sólo gente de Santa Cruz’.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Municipios de Santa Cruz, María
Elva Pincker, explicó que a la huelga se sumaron representantes de los 16
municipios de la Chiquitania.
En representación de los pueblos indígenas, el guaraní Carmelo Justiniano
Soria, que lleva nueve días de ayuno, explicó que hasta el momento no se
presentaron bajas del pueblo indígena, pero sí los dirigentes fueron relevados,
pues deben desplazarse hasta sus lugares de origen. La resistencia se debe,
según el dirigente indígena, a la buena alimentación, que se basa en maíz y
algarroba.
En representación del Colegio Médico de Santa Cruz, Víctor Hugo Parada anunció
que más médicos se sumarán a la medida, al mismo tiempo de convocar a otros de
sus colegas a la movilización. En el Colegio de Abogados el piquete ya lleva 11
días de huelga y pese a que se presentaron 21 bajas, ingresaron 30 nuevos
ayunadores.
Mientras los voluntarios mantienen su medida, un equipo de médicos y enfermeras
trabaja en tres turnos durante las 24 horas del día.
La lluvia afectó a los ayunadores
La lluvia que cayó durante el fin de semana afectó a los
huelguistas, los colchones se humedecieron y una mayoría de los movilizados
ahora padece problemas de inflamación de la garganta y las amígdalas.
De acuerdo con el reporte médico, las personas mayores sufren de dolor de huesos
y hubo varias bajas por problemas respiratorios.
Entre otros síntomas que presentan los huelguistas están los problemas de
gastritis y presión baja.
En las carpas, los ayunadores destacaron la solidaridad de la ciudadanía, que
después de la lluvia llegó al lugar con colchas y frazadas para protegerlos del
frío.
Por otro lado, también resaltaron el apoyo de la gente, pues cada día reciben
visitas de personas que dejan agua y dulces en los piquetes.
Dentro de la Prefectura, los ayunadores señalaron que mientras está encendido el
aire acondicionado es más fácil sobrellevar la huelga, pero por la noche, cuando
el aparato es apagado, muchos de ellos se sienten agitados y sufren malestar,
pues no pueden dormir debido al calor.
Fuera, en las carpas instaladas en la plaza 24 de Septiembre, el problema es el
calor y los mosquitos, que no permiten a los ayunadores dormir por la noche.
Los médicos explicaron que lo más importante para la salud de los voluntarios es
mantener un espíritu de calma, pues el estado de estrés apresura las bajas.