Asamblea Provisional Autonómica de Santa Cruz

¡Arriba cruceños hagamos historia!

1 de septiembre de 2007

El Deber

Caos. Hombres, mujeres y niños tuvieron que ser evacuados en ambulancias de la plaza 25 de Mayo, después de caer al suelo intoxicados por los gases lacrimógenos.

 

Reprimen violentamente marcha chuquisaqueña
Conflicto. La llanta ardiendo en la puerta de la Prefectura de la capital motivó la reacción excesiva de los uniformados. El senador Fernando Rodríguez quiso calmar la gresca pero también resultó agredido

 

Aceptan diálogo con el Gobierno, pero en Sucre

Grupo Líder. Sucre

Están gasificando, por favor, no corran, salgan caminando”, gritó por el micrófono de la Alcaldía un funcionario municipal que trataba de evitar una avalancha. Eran las 16:23 y, sin víspera, una cuadrilla de la Policía emergió de la Prefectura para gasificar a más de 20.000 personas que se encontraban en la plaza 25 de Mayo.
Los efectivos reaccionaron de manera desmesurada a la intención de una veintena de universitarios que lanzó una llanta en llamas a la puerta de la Prefectura. Los agresores estaban siendo contenidos por los mismos marchistas. Un grupo de hombres trataba de retirar la llanta de la acera, cuando el contingente salió a la plaza y comenzó a lanzar gases y perdigones sin medir las consecuencias.
Luego, elevaron los cañones y dirigieron los gases a las inmediaciones de la Casa de la Libertad, donde se encontraba el grueso de la población. La avalancha fue inmediata. Miles de personas trataban de escapar y se chocaban entre sí. La esquina de las calles Arenales y Aniceto Arce parecía un embudo en el que confluían universitarios, niños, jóvenes, ancianos, hombres y mujeres, tratando de huir del efecto del gas lacrimógeno. Sobre el puesto de periódicos que se asienta en el lugar, cayeron los primeros ciudadanos y pronto había al menos medio centenar de personas en el piso. Hubo desmayos, personas asmáticas a las que les costaba respirar y mendigos lisiados que tuvieron que ser cargados por dos cuadras para salvarlos de la represión.
La movilización comenzó la madrugada de ayer. A la medianoche del viernes comerciantes del Mercado Negro marcharon en resguardo a los piquetes de huelga de hambre, ya que se temía un posible desalojo de los huelguistas.
La militarización no estuvo dirigida a los piquetes, sino a los campos petroleros del Chaco y la planta engarrafadora de Qhora Qhora.
Los ánimos estaban exaltados y la gente se volcó en una masiva respuesta a la convocatoria del rector, Jaime Barrón, a marchar sobre Sucre para exigir capitalidad plena. Pero fue cuando comenzaron a quemar una llanta y a lanzar cohetes a la fachada de la Prefectura, que los policías trasladados a Sucre desde La Paz, Oruro y Cochabamba demostraron que no estaban listos para medir las consecuencias de sus actos.
Las autoridades del Comité Interinstitucional no ahorraron adjetivos para descalificar el bombardeo, mientras el senador Fernando Rodríguez (Podemos) llegó a unos pasos de la Policía para exigir que detuvieran la gasificación. A los efectivos no les importó su investidura y siguieron disparando. Es más, no le hicieron caso ni a uno de sus superiores, que les exigía detener las descargas.
Lo que se vivió después de este primer enfrentamiento entre policías y la población sólo se puede definir con una palabra: caos. Por más de dos horas las escaramuzas siguieron en medio de la plaza sucrense, mientras en los hospitales recibían a hombres, mujeres y niños intoxicados por los gases lacrimógenos. 
Pasadas las 19:10, los universitarios que se enfrentaron a los uniformados se dispersaron. A esa misma hora el presidente del Comité Interinstitucional, Jaime Barrón, calificó el hecho como un exceso y anunció que pedirá una explicación. El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, desde La Paz justificó la acción de los uniformados.

Refriega causó más de 20 contusos e intoxicados
Luego de la gasificación en los nosocomios sólo se registraron poco más de 20 afectados. Según el reporte del director del hospital Santa Bárbara, Gonzalo Medina, a ese centro llegaron nueve personas; ocho universitarios y un estudiante.
En el Seguro Universitario se presentó igual número, dos personas mayores y los restantes fueron universitarios. En este nosocomio el caso de mayor importancia fue el de un estudiante que tiene una contusión severa en el abdomen, producto del impacto de una granada de gas. A su vez, el hospital Monseñor Jesús Pérez reportó la atención de urgencia a tres estudiantes y una señora de unos 65 años de edad. Todos con síntomas de intoxicación por agentes químicos.

Policía aclara actuación en la gasificación
El comandante departamental de la Policía, Pablo Caballero, señaló que los gases fueron utilizados tras el intento de quemar la puerta de la Prefectura. Lamentó que lo ocurrido hubiera sido propiciado por infiltrados, situación que la dirigencia universitaria se comprometió a investigar.
Por su parte la representante departamental del Defensor del Pueblo, Ximena Ávalos, solicitará que la máxima autoridad de esta institución, Waldo Albarracín, pida que se realice una investigación sobre los excesos de fuerza que ejecutó la Policía Nacional y sobre los desmanes ocurridos en la jornada de ayer.