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Asamblea Provisional Autonómica de Santa Cruz ¡Arriba cruceños hagamos historia! |
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24 de septiembre de 2007
¡ Felicidades Santa Cruz !
A 197 años del cabildo del 24 de septiembre de 1810

Pintura: Carlos Cirbián
Los historiadores cruceños afirman que el levantamiento del 24 de septiembre de 1810 fue el comienzo de la lucha independentista de Santa Cruz, lucha que la historia nacional la reconoce como la guerra de los 15 años.
La Guerra de la Independencia en Santa Cruz empezó el 24 de septiembre de 1810, cuando los doctores que habían estudiado en Charcas se levantaron y proclamaron el nuevo gobierno: la “Junta Provisoria”, siguiendo el ejemplo de la Junta de Buenos Aires. El levantamiento lo liderizaron el Dr. Antonio Vicente Seoane, el coronel Antonio Suárez, el cura José Andrés Salvatierra, Juan Manuel Lemoine y el argentino Eustaquio Moldes. Este último había llegado desde Buenos Aires y debía difundir las ideas a favor de la Patria.
En la acerca sur de lo que hoy es la plaza 24 de Septiembre fue el levantamiento popular de los patriotas cruceños que derrocaron al gobernador español Pedro José Toledo Pimentel.
Aquel día se celebraba en Santa Cruz el
día de Nuestra Señora de las Mercedes. La mayor parte de los 10 mil habitantes
que vivían en el pueblo se habían reunido en la Plaza de Armas con el afán de
festejar.
La concentración de los cruceños fue aprovechada para convocar al cabildo
abierto. Las ideas se expusieron y pronto se determinaron las primeras acciones
de lucha por la libertad.
Asi fue como el cabildo del 24 de septiembre encendió las ansias libertarias en
la region cruceña.
Esos fueron los ideales acogidos por valentía y riesgo del Comandante Suárez. El movimiento se produjo el 24 de setiembre de 1810, al principio se pronunciaron los intelectuales civiles y, habiendo conseguido el apoyo militar y de la iglesia, el pueblo respondió en Cabildo Abierto y al atardecer del mismo día se eligió una Junta de Gobierno que fue compuesta por Suárez, Salvatierra, Lemoine, Moldes y Seoane. Los historiadores no se ponen de acuerdo en cuál de los tres cruceños fue elegido Presidente. Durán Canelas afirma que Suárez fue el electo.
Respondieron a favor de este movimiento el Alcalde Francisco Javier de Cuéllar y los miembros del Cabildo José Joaquín Aponte, Francisco Javier Saucedo y José Vicente Arias.
Dice J. M. Durán Canelas, que ante la invitación de los ideólogos: “Antonio Suárez aceptó; Becerra, no”. Esto nos hace pensar que si Suárez no hubiera aceptado, la independencia de Santa Cruz se hubiera postergado por más tiempo e Ignacio Warnes no hubiera llegado a Santa Cruz en 1813, pues su primera misión era la de reclutar patriotas para Belgrano, tomando en cuenta los positivos partes que enviaba el cruceño.
Producidos en Buenos Aires los sucesos
del 25 de mayo de 1810, llegaron a Santa Cruz los delegados bonaerenses Don
Eustaquio Moldes, capitán argentino, y Don Juan Manuel Lemoine, chuqisaqueño,
los cuales, en compañía del cruceño Doctor Don Antonio Vicente Seoane, Don
Melchor Guzmán Quitán, llegado de Cochabamba, Don José Salvatierra, el cura Don
José Andrés Salvatierra y el teniente coronel Don Antonio Suárez, segundo jefe
de las guarniciones de cordillera proclamaron la Independencia el 24 de
septiembre de 1810.
El Cabildo abierto depuso al subdelegado Doctor Don Pedro José Toledo, que no
había querido plegarse al movimiento, y nombró su Presidente al Doctor Don
Antonio Vicente Seoane.
El teniente coronel Don Antonio Suárez fué designado comandante de las fuerzas.
Don Eustaquio Moldes se dirigió como agente a hacer propaganda en la Cordillera;
pero el cura Salvatierra se le había adelantado logrando un pronunciamiento en
el fortín de Membiray, donde tenía a sus órdenes trescientos hombros y cien
neófitos. Entretanto, el teniente coronel Don José Miguel Becerra, que en los
primeros momentos no se había plegado a la revolución, retirándose a su estancia
de Pirití, se presentó en Cochabamba ante el coronel Francisco Rivero,
representante del nuevo gobierno, a ponerse a las órdenes de los
revolucionarios.
Los patriotas al mando de Antonio Vicente Seoane, José Andrés Salvatierra y el coronel Antonio Suárez, quienes en franca rebeldía contra el dominio español lograron la destitución de Toledo Pimentel. Fue una jornada memorable porque el pueblo fue llamado a concurrir al cabildo abierto e inmediatamente proclamaron la independencia de Santa Cruz y conformaron una junta departamental al mando del doctor Antonio Vicente Seoane.
Al construirse esta plaza, en la parte sur
se instaló el poder espiritual y político. El poder espiritual hasta ahora está
en ese lugar, y el poder político también. La catedral Metropolitana representa
a la Iglesia Católica y la Brigada Parlamentaria actualmente al poder político.
Donde ahora se encuentra el edificio de la Brigada Parlamentaria Cruceña
funcionó antes la gobernación cruceña, luego el Poder Judicial e incluso la
Policía Departamental.
El edificio emblemático de la brigada que fue construido por el arquitecto Simone Marchetti entre los años 1865-1895, antes aquí se levantó una edificación con un corredor y una elevación, esta imagen ha sido grabada por el pintor e historiador Carlos Cirbián Barros en un memorable cuadro.
Allí fue la revolución del 24 de
septiembre de 1810, allí se encendió la chispa de la libertad, aunque años más
tarde, José Miguel Becerra y Antonio Landívar y Sarranz retomaron para la corona
la plaza cruceña.