Asamblea Provisional Autonómica de Santa Cruz

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26 de noviembre de 2007

Sucre llora más muertes

Correo del Sur

Juan Carlos Serrudo sufrió el impacto de un proyectil en el tórax y luego murió por hemorragia interna. Al menos 30 policías fueron atendidos por la Cruz Roja y tuvieron que ser evacuados hasta la ciudad de Potosí

La confusión que siguió a la revuelta social en Sucre se extendió también a la cifra de muertos. Los hospitales verificaron el deceso de dos personas, pero la institución del orden afirma que una turba social también victimó a un efectivo. Hasta anoche, en los registros del hospital Santa Bárbara, Jaime Mendoza y el Seguro Médico Universitario figuraban cerca de 90 heridos, de los cuales dos eran de suma gravedad. A ellos se sumaban 30 policías atendidos por la Cruz Roja y que fueron evacuados hasta Potosí. Tenían heridas, quemaduras de segundo grado y fracturas en las piernas.
Gonzalo Durán Carazani murió el sábado por impacto de bala y Juan Carlos Serrudo soportó ayer el fuerte golpe de un proyectil en el tórax. Murió por hemorragia interna. Durán cayó cerca del puente La Calancha y Serrudo en Tránsito en enfrentamientos con la Policía.
Asimismo, hay dos personas que se debaten entre la vida y la muerte. José Luis Cardozo recibió un balazo en la cabeza el pasado sábado y hasta anoche su diagnóstico era reservado. Permanecía en estado de coma en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Santa Bárbara.
Jhonny Guardia completa el cuadro crítico de los heridos de gravedad. Este manifestante fue alcanzado por el proyectil de un arma de fuego en la cabeza en uno de los enfrentamientos con la Policía.
Cardozo tiene menos probabilidades de vivir. El responsable de turno de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Santa Bárbara, Juan Carlos Romero, informó que el joven prácticamente se encuentra en un estado vegetativo. Anoche los médicos lograron extraerle la bala de su cabeza y hasta ahí hicieron todo lo humanamente posible para reestablecerlo.
Ambos están con diagnóstico de estado de coma profundo.
Además de los heridos y muertos que dejó la batalla campal, ayer se sumaron la histeria colectiva, llantos y ruegos de muchos familiares que buscaban a sus parientes en hospitales y la morgue, puesto que no habían llegado a sus casas desde el viernes.

HOSPITALES LLENOS
La excesiva cantidad de personas heridas por poco rebasa la capacidad del hospital Santa Bárbara. En algunos casos, los afectados con heridas más leves tuvieron que dejar el hospital para dar lugar a otros.
Las ambulancias salían y llegaban ante el llamado en cadena de los grupos de gente que a gritos pedían auxilio a cada cuadra del centro de la ciudad, mientras la Policía, con temor en sus filas, disparaba sus últimos gases lacrimógenos antes de abandonar la ciudad.
Con intoxicaciones, heridas de balín, caídas y hasta ataques cardíacos los heridos llegaban al hospital Santa Bárbara y el Seguro Médico Universitario.
La mañana de ayer fue maratónica. También hubo algunos periodistas que transmitían las desgracias ajenas como si se tratara de un partido de fútbol. La mejor noticia era la que se exageraba más y se la repetía de distinta forma. En varios momentos, el trabajo de los médicos y camilleros fue perjudicado, generando roces entre periodistas y personas de seguridad.

LOS CAÍDOS EN LAS FILAS DE LA POLICÍA
La institución del orden informó de un policía asesinado. El infortunado sería Jimmy Quispe Colque, chofer de uno de los patrulleros, de quien se desconoce su paradero. El Comandante Nacional de la Policía, a tiempo de informar el repliegue, lo dio por muerto. El hombre supuestamente cayó en manos de una enardecida turba en el sector del puente La Calancha, donde habría sido quemado en su vehículo y posteriormente lanzado a un precipicio. "Era el chofer de Radio Patrullas 110, lo ardieron en llamas y lo lanzaron desde un puente", dijo, desde Potosí, el teniente Omar Flores, edecán del comandante de la Policía, José Galván.
En el Hospital Santa Bárbara, el médico forense Fernando Márquez dijo haber atendido dos casos en la morgue, pero no supo de un tercer fallecido. Coincidieron con él en el hospital Jaime Mendoza, donde informaron que en los tres días de refriega sólo atendieron cinco casos, ninguno de mucha gravedad.
Asimismo, el teniente Flores comunicó del desaparecimiento de un oficial y dos policías. No precisó los nombres y se teme más bajas en la institución verde olivo. De acuerdo con las declaraciones oficiales, en la arremetida a la Unidad Operativa de Bomberos, vándalos habrían golpeado a una mujer policía que tenía ocho meses de gestación. Según esa versión, habría sufrido un aborto.

HERIDOS DE GRANADAS
En el Seguro Médico Universitario atendieron a personas con heridas ocasionadas supuestamente por la explosión de granadas de combate. El médico de guardia, Jorge Díaz, informó que tras las curaciones, en algunos casos, se encontró metal esquila de granada de forma hexagonal. A ellos se sumaron César Leaños y Ricardo Durán. Ambos perdieron una mano manipulando dinamita. El más afectado es Leaños, que también perdió la vista y la audición en un oído. Tiene 21 años. Otro herido de consideración es Marcelo Quispe, que recibió múltiples patadas y culatazos. También desde la madrugada de ayer fue muy común la atención de heridos con fracturas expuestas, heridas de balín, intoxicaciones y desmayos.